Ansiedad y Alimentación.
La ansiedad es un tema por el que más de alguien ha pasado y que muchas veces no sabemos como enfrentar. Hoy en día esta situación se hace aún más presente, ya que el estar más tiempo en casa, con incertidumbre de que va a pasar, genera aún más ansiedad, lo que puede ocasionar comer más cantidad, picoteos en distintos horarios del día y elegir alimentos con una densidad calórica mayor o que nos generen sensación de satisfacción.
Es por esto que en este articulo entregaremos una serie de recomendaciones para enfrentar de mejor manera estos episodios:
- Mantenerse siempre bien hidratado. En muchas ocasiones cuando tenemos esa sensación de que “el cuerpo nos pide algo dulce” es porque no hemos ingerido suficiente líquido en el día. La ingesta de líquido debe ser fraccionada y preferir siempre agua en vez de jugos o bebidas gaseosas.
- Fraccionar la alimentación. En caso de sentir hambre o ganas de comer fuera de horario de comidas, una buena medida es agregar colaciones, que permitan que no pasen mas de 3 o 4 horas entre comidas.
- Agregar alimentos que brinden sensación crocante al comer, como frutos secos (según requerimientos nutricionales) en cantidades moderadas. Otro buen ejemplo es agregar alimentos crudos como pimentón, zanahoria, apio, etc. a distintas preparaciones, lo que da una sensación satisfactoria de comer alimentos crujientes.
- Elegir alimentos con buen aporte de fibra. Se ha visto en muchos estudios que la fibra tiene una gran capacidad de saciar y debido a su absorción más lenta, ayuda a mantener estables los niveles de glicemia (azúcar en la sangre) y de insulina, por lo tanto, ayuda a evitar esa sensación de hambre extrema.
- Preparar alimentos que consideren ricos, como queques o galletas caseras, donde sepamos exactamente los ingredientes que lleva y podamos elegir que agregar o que no (harinas integrales, de avena, sin azúcar, con frutas, etc.), así saciamos las ganas de comer algo distinto y evitamos los alimentos procesados (según requerimientos nutricionales).
- Mantenerse activo. Tener actividades en el día, mantener la mente ocupada y distraernos, ayuda a “pensar” menos en comida, ya que muchas veces el hambre se confunde con la sensación de estar aburrido, no saber que hacer, etc.
- Mantener en la despensa o refrigerador alimentos saludables, ya que así hay menos tentaciones de consumir alimentos más densos calóricamente y menos nutritivos.
- Tener un momento del día para hacer lo que más nos guste hacer, relajarnos, leer un libro, cocinar, hacer deporte, etc.
- Disfrutar el día a día. Los días que estamos viviendo no son sencillos, por lo cual lo mejor es estar tranquilos, cuidarnos, respetar las medidas de seguridad, contactarnos (aunque sea a distancia) con nuestros seres queridos y ser felices.


