
QUERATOSIS PLANTAR (Conocido comúnmente como callos y callosidades)
Los Callos por lo general se forman sobre los dedos irritados del pie y las callosidades se forman en la planta de los pies.
Se denomina queratosis o hiperqueratosis al trastorno de la piel que se caracteriza por el engrosamiento de la capa exterior de la piel, llamado comúnmente por los pacientes callos y/o callosidades.
Esta afección se puede manifestar como consecuencia de fricción o a la presión (un ejemplo claro es el roce con los zapatos), inflamación crónica, eccema, sobrecarga continuada ej.: sobrepeso, etc.
En el caso de la queratosis plantar, este trastorno se localiza en la planta del pie. Esta patología también se da en la mayoría de la población femenina por un taco inadecuado (taco superior a los 4 cm.) donde la sobrecarga se produce en la parte anterior del pie.
Las queratosis del talón suelen desarrollarse como consecuencia a la sobrecarga o híper apoyo del talón, ya sea debido a alteraciones o malformaciones y deformaciones del pie. Otras veces se debe a defectos de alineación, como el caso de las personas con pies varos, la falta de hidratación o anhidrosis.
QUERATOSIS EN EL PACIENTE DIABÉTICO
En un paciente diabético la queratosis plantar puede llegar a una herida más profunda llamada mal perforante plantar: Es aquella úlcera neuropática que se presenta en zonas de sobrecarga en la planta de los pies, que es más lenta de cicatrizar, que requiere de curaciones, controles constantes con su médico tratante.
Si bien estas heridas o úlceras nacen de una queratosis no tratada y que provoca una sobrecarga en la zona plantar produciendo primero una dureza o callo (queratosis); esta va creciendo y muchas veces esa dureza o queratosis tiene un núcleo (raíz) que se va adentrando, profundizando y rompiendo pequeños vasos sanguíneos y en un paciente diabético y que no tiene buena sensibilidad por lo tanto el paciente no le duele por lo tanto no se preocupa y no se trata a tiempo.
También tenemos aquellos pacientes Diabéticos que frente a estos callos (queratosis) toma cualquier instrumento y empieza a manipular y cortar estos callos, una pequeña infección en un paciente diabético puede avanzar y llegar a una gran herida o úlcera.
Para lograr reducir las presiones y la queratosis plantares hay lograr una redistribución de las fuerzas plantares, con una plantilla ortopédica adecuada y/o zapato adecuado. Es conveniente también el retiro (resecado) de los callos por un podólogo clínico.
Básicamente, las cremas tópicas a base de urea para tratar las afecciones de la piel por hiperqueratosis, trabajan aumentando el contenido de agua en la piel al ser aplicadas, y esa es la razón por la cual la piel luego de varias aplicaciones comienza a sentirse más suave y elástica. La urea además funciona disolviendo la queratina. Otros componentes de los tratamientos tópicos sobre la piel hiperqueratósica son los alfahidroxiácidos, así como también el ácido láctico y el ácido glicólico. Los mismos producen una exfoliación de las capas engrosadas y endurecidas de la piel y, al mismo tiempo, restauran su humedad natural.
Prevención
Siempre es mejor prevenir que remediar. Por ello, tomar en cuenta las siguientes recomendaciones puede evitar afecciones y/o complicaciones en la piel en caso de hiperqueratosis.
Para callos y callosidades en los pies:
- Utilizar zapatos cómodos, de preferencia cerrados para estimular la lubricación natural de la piel.
- Calzar zapatos de materiales naturales (piel, tela de algodón), ya que los sintéticos propician mayor humedad y exponen al pie a un mayor desgaste por la fricción.
- Evitar el uso de tacones mayores a cuatro centímetros de alto.
- Hidratar constantemente la piel de los pies, en especial los talones, con cremas indicadas para este fin.
- Optar por el uso de medias y calcetines de algodón, que absorben mejor la humedad y protegen de la fricción.
- Uso de plantillas especiales o almohadillas, para un ajuste adecuado, a fin de evitar fricción constante con el calzado.
- Abstenerse de limar callos y callosidades, ya que puede propiciar la aparición de úlceras o lesiones que deriven en infecciones bacterianas.
- No caminar descalzo.
- Consultar al especialista. Dermatólogo, podólogo y/o ortopedista según sea el caso.
Autor: Marcela Arriagada Stuardo
Podóloga Clínica


