
Un aumento en el consumo de frutas y verduras han sido las recomendaciones dentro de una alimentación saludable para prevenir enfermedades crónicas, principalmente enfermedades cardiovasculares y cáncer (que son la 1º causa de mortalidad en el mundo).
Se realizó un estudio para identificar si hay alguna relación entre la cantidad de frutas y verduras a consumir y el riesgo de presentar estas enfermedades ya mencionadas.
Consumo de frutas y verduras con mortalidad por cualquier causa
Hay una relación entre cantidad consumida y disminución del riesgo de muerte. Esto se relaciona con un consumo de al menos 5 porciones diarias, pero el riesgo no disminuye si se consume en mayor cantidad.
Consumo de frutas y verduras con Enfermedades cardiovasculares
En cuanto al riesgo cardiovascular, por cada porción extra de frutas y verduras que se consuma, se puede disminuir en promedio un 4% la mortalidad por enfermedades cardiovasculares (5% en el caso de una porción de fruta extra y 4% en el caso de una porción de vegetales).
Este estudio avala la teoría que un aumento del consumo de frutas y vegetales está asociado a una reducción de la presión arterial, riesgo de mortalidad de cualquier causa y enfermedades cardiovasculares.
Una adherencia a la dieta mediterránea con un consumo adecuado de frutas y vegetales, disminuye significativamente el riesgo de mortalidad por cualquier causa y mortalidad por enfermedades cardiovasculares.
El consumo de alimentos ricos en vitamina C y antioxidantes como los carotenoides previenen la oxidación de colesterol y otras grasas en las arterias, reducen riesgo de presentar cáncer, mortalidad por enfermedades de diferentes causas y enfermedades cardiovasculares.
La asociación entre consumo de frutas y verduras y la reducción de cáncer todavía no está 100% establecido, los estudios que existen son inconsistentes.
Como conclusión un consumo adecuado de frutas y verduras disminuyen el riesgo de mortalidad, principalmente por enfermedades cardiovasculares. Por lo que se debe aumentar su consumo para promover un estilo de vida saludable y aumentar longevidad.
BMJ 2014;349:g4490 doi: 10.1136/bmj.g4490 (Publicado 29 Julio 2014)
Transcripción de: Carlos Grekin y Bernardita Vignola B.


