12 abril, 2018

Dieta cetogénica: ¿Qué pacientes se benefician?

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Los beneficios de la dieta cetogénica son buscados no solo por los pacientes sino también por atletas sanos que quieren obtener un mejor rendimiento.

Según la Lorna Doyle, Ph. D., conferencista e investigadora en nutrición y nutrición deportiva del Waterford Institute of Technology en Waterford, Irlanda, los atletas de resistencia han dejado atrás aquellos días en los que consumían grandes cantidades de carbohidratos antes de un gran evento. Conscientes de las limitaciones y riesgos de las dietas ricas en carbohidratos, muchos atletas han comenzado a buscar nuevas alternativas dietéticas para obtener una ventaja de rendimiento.

Doyle y sus colaboradores estudiaron a 20 atletas masculinos de resistencia (edad media: 33 años) que se comprometieron a seguir una dieta alta en carbohidratos o la dieta cetogénica, mientras mantenían regímenes de entrenamiento idénticos, durante 12 semanas.[29] Encontraron que el grupo de la dieta cetogénica tuvo una reducción significativamente mayor en la masa corporal (-5,9 kg frente a -0,8 kg) y el porcentaje de grasa corporal (-5,2% frente a -0,7%). Aunque no hubo diferencias significativas en el rendimiento deportivo de la prueba contrarreloj de 100 km entre los grupos, la oxidación de grasa y la potencia de aceleración en 6 segundos (+0.8 vatios/kg) fue significativamente mayor en aquellos con la dieta cetogénica.

“Creo que las mejoras en la composición corporal se relacionaron al uso optimizado de la grasa como energía durante las 12 semanas, por lo tanto, la grasa corporal almacenada se consumió como energía”, dijo la Doyle. “Sin embargo, el entrenamiento empleado (resistencia, fuerza y entrenamiento de intervalos de alta intensidad) aseguró que la masa muscular se conservara y posiblemente ayudó a la adaptación mitocondrial para mejorar el uso de la grasa”.

Para aquellos que esperan seguir los pasos de los participantes, la Doyle advirtió que una dieta tan selecta necesita consideraciones especiales.

“Énfasis y atención se deben prestar al consumo de electrolitos para garantizar la seguridad alimentaria. El consumo de sodio y magnesio es especialmente importante para una persona que hace ejercicio. Puede ser más difícil obtener y absorber algunos electrolitos bajo una dieta cetogénica”.

Puntos clave

Decir que estamos en las primeras etapas de aprendizaje acerca de un tratamiento que podemos rastrear hasta 1921 puede parecer contradictorio, pero no obstante es cierto.

Aunque el impacto de la dieta cetogénica en la epilepsia es incuestionable, y prometedora por un creciente cuerpo de evidencia en el tratamiento de obesidad y diabetes tipo 2, gran parte de los argumentos para su aplicación en el cáncer y los trastornos neurológicos se basan en evidencia anecdótica preliminar.

Si se tiene cuidado de no exagerar el caso de la dieta cetogénica, los expertos concuerdan que los resultados prometedores son suficientes para garantizar una mayor inversión en estudios futuros bien diseñados. Una intervención relativamente segura que se puede administrar con un viaje al supermercado, puede no ser muy efectiva para detener esta explosión de interés en la dieta cetogénica para una amplia gama de trastornos.

Definida por sus restricciones, la dieta cetogénica tiene una larga lista de alimentos que deben limitarse o evitarse, que incluyen:

  • Granos y productos hechos de granos (arroz, trigo, centeno, avena, cebada, quinua, pasta, cereal, pizza).
  • Legumbres y frijoles.
  • Verduras y tubérculos con almidón (maíz, papa, guisantes, ñames).
  • Frutas altas en carbohidratos; frutos secos (plátanos, manzanas, naranjas).
  • Productos lácteos bajos en grasa.
  • Grasas y aceites refinados; aceite vegetal.
  • Azúcar.
  • Alcohol.

Cuando se trata de lo que se puede consumir, la dieta cetogénica ofrece una variedad de opciones, que incluyen carne de res, cerdo, aves, pescado, huevos, quesos, aguacates, aceite de oliva y aceite de coco. También se incluye una variedad de vegetales sin almidón, como ensaladas verdes, ejotes, col rizada y brócoli.

El Dr. Ludwig señala que, aunque estas dietas son altamente restrictivas, su alto consumo de grasa también puede hacer que sean “deliciosas y gratificantes”, especialmente dado que por lo general no requieren de restricciones calóricas como muchas otras dietas.

Lee el artículo completo en MedScape.com

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